La situación económica española no es nada buena. Aunque hay ciertos síntomas de mejoría seguimos en medio de las tinieblas. Mientras las economías punteras europeas vuelven a la senda del crecimiento, como por ejemplo Alemania que creció en el primer semestre un 2,2%, España mantiene una tasa de crecimiento del 0,2% que significa un crecimiento pequeño o prácticamente nulo.
Sin embargo, en toda oscuridad hay un rayo de esperanza. Según datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio (MITYC) las exportaciones crecieron un 16,3% en el primer semestre de 2010 y dato más importante, la competitividad de nuestros productos mejoró en el primer trimestre del año frente a los países de la Zona Euro, UE-27 y la OCDE.
Por sectores, las exportaciones que se han incrementado en mayor medida son los productos químicos con un 22,15%, los componentes de automóvil con un 21,9% y los bienes de equipo con un 15,9%.
Aunque el peso de las exportaciones a la UE sigue siendo el 68,5% con un crecimiento del 14,1% las exportaciones que más han incrementado son las ventas internacionales extracomunitarias que han incrementado un 21,4%. Los envíos internacionales extracomunitarios que más han crecido son los dirigidos a Asia ya que han crecido un 32,1% seguidas de las exportaciones a América Latina que han incrementado un 23,3%.
Por tanto, nuestros políticos harían bien en potenciar y apostar definitivamente hacia un modelo productivo basado en la sociedad del conocimiento y en un modelo industrial basado básicamente en la exportación de productos a terceros países. Por ello, deberán potenciar las infraestructuras para que mejoren la competitividad de los envíos internacionales marítimos y aéreos ya que el futuro estará probablemente a miles de kilómetros de nuestras fronteras.